Érase una vez, un niño que no quería crecer, llamado Peter, todos se burlaban de el porque jugaba con muñecos, o veía todavía Discovery Kids, pero a él no le importaba, a él le gustaba seguir siendo niño. Lo malo de todo esto, es que no aceptaba las responsabilidades del hogar. Su papá murió en un accidente, y su madre está enferma de Cáncer. El único apoyo que ella tiene es él, pero Peter no entiende nada por que todavía sigue sumergido en aquel mundo de fantasía.
Ya Peter tenía que irse al colegio, pero primero tiene que hacer su rutina de la mañana, preparar el desayuno, además de ponerle a su mama en su mesita de noche las pastillas que debía tomar, también ayudarla a pararse para ir al baño. Después de todo esto el muchacho ya tranquilo se va al colegio, sin olvidarse de su amado aparato de juegos. Como todos los días, tiene que soportar las burlas de los compañeros, también de los profesores ya que no se esfuerza mucho en los estudios por falta de tiempo y por flojera.
De regreso a su hogar, con un cero uno en la mano, piensa que debería contratar a alguien para cuidar a su mama, para ponerle mejor cuidado a sus estudios. Pero no conoce ninguna empresa, o algún anuncio que preste ese tipo de servicio (ya que el no sabe qué es una enfermera). Pero se le ocurre una idea, un muchacho del colegio que odia con toda su alma, le había dicho que su mamá era la mejor del mundo por que cuidaba a un señor con Alzheimer.
Dispuesto a contratar a la mama de este niño, Peter le dice:
- Disculpa señora – dice penoso Peter – su hijo me hablo de que usted cuida a un señor, ¿es eso cierto?.
- Si niño ¿y que tiene eso? – repuso la señora con tono altanero.
- Bueno señora, mi mama tiene Cáncer – dice llorando – necesito a alguien para cuidarla, porque necesito ponerle más a mis estudios.
- Pero no te salgo barata, niño, estoy cuidando a un señor, si quieres de mis servicios, tienes que pagarme mucho mejor – dice la regordeta señora.
- Le pagare lo que usted quiera – repuso llorando – pero por favor cuide a mi mama.
- Ok, yo cuido a tu mamá, ya buscaré a una amiga que se haga cargo del viejo con Alzheimer.
- Gracias, se lo agradezco mucho – dijo con una cara de felicidad.
La mamá del niño se llama Roberta. Es una señora gorda, con cara de sapo y de baja estatura. Roberta se ofreció a ir el lunes a primera hora de la mañana, le dijo a Peter que le preparara el pago (bastante dinero) y su habitación para quedarse todos los días. Transcurren los días, y todo parece ir de maravilla. Cuando Peter llegaba a su casa, siempre veía a Roberta en la cocina preparando una sopa, de ahí se iba directo a su cuarto, se encerraba, y empezaba a jugar o a ver televisión.
Pero transcurre aproximadamente un mes, cuando Peter llega a su casa, y no ve a Roberta en la cocina como siempre. Va al cuarto a ver si se encuentra allí, pero consigue a su mama pálida y de un aspecto demacrado completamente, y asustado grita y llama desesperadamente por auxilio. Los vecinos oyen el llamado de auxilio y van en socorro del pequeño. Cuando entran a la casa se sorprenden por lo que ven:
- ¿Qué paso aquí?, no hay muebles en ninguna parte, todo esto esta vacío – dice un vecino sorprendido.
- Pero sí soy estúpida, ayer en la mañana, vi un camión llevándose varias cosas, yo pensé que estarían mudándose, o vendiendo las cosas para pagar a la clínica por la señora que tiene cáncer, pero no, en realidad estaban robando – repuso la vecina indignada.
- ¿Cómo en un solo día van a saquear toda la casa?- pregunta otro vecino.
- La semana pasada yo vi otro camión – dijo otro vecino perplejo – cómo es posible que nadie de esta casa se haya dado cuenta.
Corren hacia la habitación donde esta Peter, el niño asustado al ver a tanta gente exclama:
- ¡Aléjense! Mi mamá, mamaaaaaaaaaaaaaa! – exclama llorando y gritando el niño.
- Tranquilo niño, no queremos hacerle nada a tu mamá – dice un vecino preocupado.
- Vamos, hay que sacarte de aquí.
- Pero mi mamá me necesita, ¿Dónde está Roberta?
- Disculpa muchacho ¿Quién es Roberta?
- Es una señora que contraté para que me cuidara a mi mamá.
- Dios mío, esa señora de nuevo, hay que buscarla, llamen a una ambulancia.
- También policías – dice otro vecino
La policía llega tarde, consiguen a la mama de Peter muerta. Al parecer la estaban envenenando poco a poco, al parecer con una sopa. Además de todas las pertenencias de la casa, exceptuando, el Ds, el Wii, el Ps3 y el Xbox360 (todos videojuegos) fueron robados.
El niño pidió que se hiciera justicia por la muerte de su madre, que no volvería a ser tan idiota y dejaría de ser tan infantil, ya que por esto termino solo en un orfanato, en donde nadie lo quería adoptar. Después de varios meses termina suicidándose.